El escolta aterrizó este martes en la isla, y avisó de la dificultad que entraña la categoría que afronta el equipo insular esta campaña.
«Estoy muy feliz de estar aquí y jugar para un club como Gran Canaria, un equipo con una historia tan grande en el baloncesto español. Estoy agradecido por la oportunidad de jugar para un club tan histórico y estoy deseando empezar».
«Puedo aportar mucho en defensa y en ataque. Me considero un jugador que puede ayudar en ambos lados de la pista con intensidad, energía, y en lo que sea que me pida el entrenador. No importa lo que sea, trataré de ayudar en todo lo que me pidan».
«Jugar en Primera FEB el pasado curso me hizo ver lo dura que es. He jugado en muchas ligas europea a lo largo de mi carrera, y puedo decir sin temor a equivocarme que esta liga es una de las diez mejores de Europa, especialmente ahora. Es una liga muy dura desde el primer hasta el último clasificado. El año pasado jugué para un equipo con un presupuesto modesto, que no estaba en las quinielas para estar arriba, pero logramos formar un gran equipo que llegó a Final Four. Esto te muestra que cualquier cosa puede pasar. Estudiantes lleva seis años tratando de volver a la élite. Como digo, va a ser una liga muy dura. Haremos todo lo posible para lograr el objetivo, pero será un trabajo del día a día, entrenamiento a entrenamiento, y veremos qué sucede».