El entrenador de la UD Las Palmas afronta la eliminatoria de Copa del Rey ante el Alcalá con respeto al rival, exigencia competitiva y un mensaje de humildad. También destaca el trabajo y las posibilidades del joven Acimovic. Juan Manuel Rodríguez no quiere ningún tipo de relajación en la visita de la UD Las Palmas al Alcalá con motivo de la Copa del Rey. El técnico amarillo dejó claro, en sus declaraciones previas al encuentro, que el compromiso copero debe afrontarse con la misma seriedad que cualquier otro partido oficial. «Si viajamos para jugar la Copa es porque no vamos de paseo. Mis jugadores no van nunca de paseo», afirmó con contundencia.
El entrenador también puso sobre la mesa las dificultades que plantea la reglamentación de la competición, que limita la composición de la alineación al establecer que solo pueden coincidir sobre el terreno de juego siete jugadores con determinados dorsales y cuatro futbolistas procedentes de los equipos filiales. Una circunstancia que, según reconoció, «ocasiona un problema» a la hora de configurar el equipo.
Respeto al Alcalá y máxima concentración
Rodríguez no quiso restar importancia al rival. Conocedor del conjunto madrileño, al que aseguró haber visto jugar, advirtió de la dificultad que entrañan este tipo de eliminatorias, especialmente para los equipos que parten con mayor nombre o categoría.
«El Alcalá es un equipo al que he visto y que, como todos los equipos que actúan en Copa, es su día. Porque si pasa la eliminatoria podría cruzarse con un club de Primera», explicó el técnico. La posibilidad de que el conjunto local se enfrente a un equipo de la máxima categoría convierte la cita en una oportunidad especial para sus jugadores. Por eso, el preparador amarillo considera fundamental que su equipo no se deje llevar por la diferencia de categoría y afronte el encuentro con la intensidad necesaria desde el primer minuto.
En ese sentido, Rodríguez insistió en la importancia de competir en igualdad de condiciones, al menos desde la actitud y el esfuerzo. «Hemos de tener la humildad para afrontar un partido once contra once. Y si no pones las mismas ganas que el adversario, si no partes desde esa base, el partido se afronta de forma complicada y negativa», señaló.
La deportividad, por encima de todo
El técnico de la UD Las Palmas quiso subrayar, además, la responsabilidad que supone representar al club en una competición como la Copa del Rey. Más allá del resultado, Rodríguez considera que el equipo debe mantener una conducta acorde con la institución y con sus seguidores. «La UD Las Palmas va a representar en la Copa al club y a sus aficionados. La deportividad está por encima en todos los aspectos», manifestó.
Su discurso estuvo marcado por la búsqueda del equilibrio: competir con ambición, pero sin caer en la confianza excesiva ni en actitudes extremas. «No me gustan los extremos. Trato de encontrar el equilibrio en todo», añadió.
Se trata de un mensaje que resume la postura del entrenador ante una eliminatoria en la que cualquier descuido puede complicar los objetivos del conjunto amarillo. La concentración, el respeto al adversario y el compromiso colectivo aparecen así como las principales premisas para afrontar el choque.
Acimovic, una apuesta de futuro
Entre los nombres propios de sus declaraciones destacó el de Acimovic, un joven futbolista de 19 años en el que Juan Manuel Rodríguez aprecia cualidades para hacerse un hueco y aportar al equipo. El entrenador valoró especialmente su actitud, su capacidad de trabajo y las posibilidades que ofrece sobre el terreno de juego. «Es un chico de 19 años, con bastantes posibilidades, con muchas ganas y trabajo inmenso no exento de clase», destacó.
Rodríguez también hizo hincapié en el esfuerzo que está realizando el jugador y en su disposición para aprovechar las oportunidades. «Está poniendo un pundonor muy grande. Es un jugador a tener en cuenta, que nos puede dar cosas», concluyó. Las palabras del técnico dejan entrever que Acimovic es una de las piezas a seguir dentro de la plantilla, especialmente en un contexto como la Copa del Rey, donde la configuración del equipo y las limitaciones reglamentarias pueden abrir la puerta a futbolistas que buscan ganar protagonismo.