El alero murciano aterrizó en la isla lleno de ilusión, y avisó de la dificultad que entraña el reto de este nuevo curso.
«Lo afronto con muchísima ilusión. Conozco a mucha gente de este proyecto, a la cual respeto y valoro mucho. La verdad es que con muchísima ilusión, muy contento, con ganas de trabajar y siendo sensato».
«Creo que puedo aportar mucha energía, mucha defensa y mucha intensidad. Quizá tiro de tres abierto, a pies quietos, algo que quizá necesito que mis compañeros generen. Pero no es algo que me preocupa. Lo que sí me preocupa es mi rol y mi punto fuerte que es la energía, la defensa y la intensidad».
«En el avión lo venía pensando. He estado escuchando que tenemos una plantilla muy buena. Y al final he visto muchos años, muchas plantillas muy buenas, no conseguir nada. No quiero ser cenizo. Más que una plantilla, tenemos que conseguir ser un equipo, ser una familia. Creer en nosotros, confiar, no volvernos locos, ser muy sensatos y muy respetuosos porque la liga es muy difícil. Por ahí van los tiros».