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  • Polideportivo
    26 de Mayo de 2026 - 09:55

    Gran Canaria recupera una vuelta diseñada para escaladores y corredores ofensivos

    La XXX Vuelta Ciclista al Norte de Gran Canaria calienta motores para su esperado regreso los próximos 2, 3 y 4 de julio, recuperando una de las pruebas con mayor tradición del calendario ciclista canario tras su última edición celebrada en 2009.

    La competición reunirá a cerca de 120 corredores de categoría Élite y Sub-23, consolidándose como una cita de referencia tanto para el ciclismo nacional como para equipos internacionales que volverán a rodar por algunos de los paisajes más espectaculares y exigentes de Gran Canaria.

    La prueba recorrerá buena parte de los municipios que integran la Mancomunidad de Ayuntamientos del Norte de Gran Canaria: Agaete, Artenara, Arucas, Firgas, Gáldar, La Aldea de San Nicolás, Moya, Santa María de Guía, Tejeda, Teror y Valleseco, mostrando al mundo la riqueza paisajística, cultural y deportiva de esta comarca.

    La XXX edición contará con el respaldo de numerosas instituciones públicas y entidades colaboradoras, entre ellas el Gobierno de Canarias, Islas Canarias Latitud de Vida, el Cabildo de Gran Canaria, el Instituto Insular de Deportes, la Mancomunidad del Norte de Gran Canaria y los ayuntamientos de Las Palmas de Gran Canaria, Villa de Moya, Agaete, Teror y Arucas, entre otros patrocinadores y colaboradores que hacen posible el regreso de esta histórica competición.

    Tres etapas exigentes para decidir la general

    La carrera arrancará el 2 de julio con una espectacular contrarreloj individual entre Moya y Fontanales sobre un recorrido de 11 kilómetros. La etapa inaugural llevará a los corredores por las medianías del norte de Gran Canaria en una subida constante y exigente desde el primer kilómetro. Las carreteras estrechas, el desnivel acumulado y el entorno natural de gran belleza convertirán esta primera toma de contacto en una jornada decisiva para establecer las primeras diferencias en la clasificación general.

    La segunda etapa, prevista para el 3 de julio, unirá Agaete y Teror a lo largo de 76,7 kilómetros marcados por la dureza montañosa. El pelotón atravesará algunos de los enclaves más emblemáticos y exigentes del norte de la isla, acumulando más de 1.600 metros de desnivel. Ascensiones como Montaña Alta o el paso por Altos de Pino Gáldar prometen seleccionar la carrera y favorecer a los escaladores y corredores más ofensivos. La llegada a Teror se presenta como uno de los momentos clave de la vuelta.

    La competición concluirá el 4 de julio con la etapa reina entre Las Palmas de Gran Canaria y Arucas, con un recorrido de 116,25 kilómetros diseñado para decidir la clasificación general hasta el último instante. La jornada enlazará costa, medianías y montaña atravesando carreteras sinuosas y puertos emblemáticos como los altos de Fagajesto y Buen Lugar, además de pasos por municipios como Artenara o Tejeda. La meta final en Arucas coronará al vencedor de esta XXX edición tras una jornada reservada para los ciclistas más completos y resistentes.

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