Duro como el cemento. Así ha sido el partido que ha enfrentado al Espanya y al Molina Sport en el primer duelo de semifinales del playoff por el título, que se disputa al mejor de tres partidos. Los grancanarios han asaltado el Poliesportiu Joan Segui de Palma de Mallorca, en un choque igualado en el que el trabajo y el espíritu de sacrificio del vigente campeón ha marcado las diferencias para imponerse finalmente por un ajustado 4-5.
Mal se ponían las cosas para los amarillos en el inicio del choque, en el que un tempranero gol del ex del Molina, Edu Cabalin, obligaba a los grancanarios a remar contracorriente (1-0).
Sin embargo, la legendaria pegada de los canarios quedaba patente cuando dos minutos después de recibir el mazazo, Kevin Mooney aprovechaba un pase de Chuck Baldwin para devolver las tablas al marcador (1-1).
El choque mantenía su intensidad, en busca de romper la igualada, logrando el cuadro mallorquín a 12 minutos del descanso, en una jugada individual de Álvaro Pons que batía a Javi Tordera para poner el 2-1.
Los grancanarios se mantenían fieles a su estilo, pero el tanto del empate no terminaba de llegar, hasta que a menos de cuatro minutos para el descanso, Kevin Mooney volvía a ejercer de killer enviando al fondo de la portería un envío de Jan Andrysek (2-2).
El paso por vestuarios le servía a los amarillos para reordenar su plan de partido, mientras los baleares cambiaban de guardameta. El Molina apretaba en ataque y sorprendía a los locales con dos zarpazos consecutivos de Gonzalo Jiménez y de Chuck Baldwin que les colocaba por primera vez en el partido por delante en el marcador (2-4).
El Espanya se negaba a entregar la cuchara y a 14 minutos del final Skoupy recortaba distancias.
El duelo se endurecía, pero los grancanarios aumentaban su renta en una gran jugada individual de Gonzalo Jiménez; pero la última palabra la decía Phil Boudreault que maquillaba el marcador final a siete segundos de la conclusión, para poner el definitivo 4-5 en el marcador.
La próxima semana se traslada la serie a Gran Canaria, para decidir al equipo que accede a las semifinales.