La clasificación para la Copa supone un premio al trabajo realizado durante la primera vuelta del campeonato, un reconocimiento al esfuerzo colectivo y a la regularidad mostrada en liga. El grupo vive esta cita como una oportunidad especial, consciente de que competir en una Copa siempre añade un componente emocional distinto y exige el máximo nivel.
El rival será el Real Club de Polo, un equipo acostumbrado a pelear por la Final Four y que, aunque esta temporada ha mostrado cierta irregularidad en liga, mantiene una plantilla de enorme calidad y experiencia. Los precedentes esta campaña invitan a pensar en un partido muy igualado. En la primera vuelta, la UD Taburiente firmó un encuentro sobresaliente para imponerse por 5-2, mientras que en el duelo de la segunda vuelta, en Barcelona, el choque fue muy parejo y se decidió por detalles mínimos y algún error defensivo que terminó penalizando.
Desde entonces, el equipo ha trabajado para corregir esos aspectos y llega a esta cita con sensaciones positivas. Además, se han recuperado algunas jugadoras que arrastraban molestias, lo que amplía las opciones y refuerza al grupo de cara a un partido que se prevé muy equilibrado.
El Real Club de Polo cuenta con jugadoras experimentadas y de primer nivel, pero la UD Taburiente confía en la solidez de su bloque, en su capacidad competitiva y en el trabajo colectivo como principales armas. Se espera un encuentro que se decidirá en pequeños detalles, donde la concentración, la eficacia en las áreas y la gestión de los momentos clave serán determinantes.
Con ilusión renovada y la convicción de poder competir de tú a tú, la UD Taburiente buscará dar un paso más en la Copa de la Reina y firmar una actuación que confirme el crecimiento mostrado a lo largo de la temporada.