Los chicos del barrio dan carpetazo a una temporada complicada en la que los grancanarios no han conseguido el objetivo de la permanencia tras tres campañas en la élite de la Superliga
Como viene siendo habitual cada final de temporada, un almuerzo en el Restaurante Asador La Marisma sirvió como despedida para poner el punto y final a una temporada exigente, en la que el Bus Leader San Roque no ha podido cumplir con el objetivo marcado de la permanencia, descendiendo a la Superliga 2, tras finalizar la temporada regular con los mismos puntos que el Playas de Benidorm, debido a la diferencia de triunfos totales con los castellonenses.
A pesar de no tener en esta ocasión el plus de poder celebrar la consecución del objetivo, una representación de los chicos del barrio, entre los que se encontraban Fernando Fernández, Jonathan Portelance y Thiago Vanole, junto a su entrenador Marcos Fernández y parte de la directiva, pudieron disfrutar de una comida emotiva, en un marco incomparable y recibir el cariño de uno de sus patrocinadores principales.
Es hora para la reflexión y de comenzar el trabajo de la reconstrucción de un proyecto que intentará retornar a la Superliga de Voleibol Masculina, tras demostrar durante los tres últimos cursos que es el lugar que les corresponde.