La UD Taburiente firmó un partido muy competido en su visita al Junior, aunque terminó cayendo por 4-3 en un encuentro abierto y con alternativas hasta los últimos minutos. El conjunto grancanario volvió a mostrar crecimiento y carácter ante uno de los equipos más fuertes del campeonato, pero pequeños detalles terminaron inclinando la balanza.
El primer tiempo fue dinámico y con numerosas llegadas en ambas áreas. “Fue un primer tiempo muy abierto, con muchas situaciones tanto de ellos como nuestras. Cada vez que nos pusimos en ventaja o empatamos, el resultado nos duró poco y eso nos impidió manejar el marcador con más calma”, explicaron desde el cuerpo técnico. El Junior se fue al descanso con 3-2 a favor, aprovechando algunas pérdidas en zonas sensibles que generaron transiciones peligrosas.
A pesar de ello, el Taburiente mostró orden cuando estuvo bien posicionado. “Cuando estábamos bien colocados y ordenados, a ellos les costaba bastante generarnos ocasiones. El problema vino cuando el partido se rompía y defendíamos con espacios”, señalaron.
En el tercer cuarto, el equipo supo interpretar el momento y mantenerse con opciones. Ya en el último periodo llegó el 3-3 a falta de seis o siete minutos, dando esperanza a los amarillos. Sin embargo, tras una acción en área rival que no pudo concretarse, el Junior aprovechó un penalti córner con una jugada de estrategia para marcar el definitivo 4-3.
“Tuvimos alguna entrada más al área y alguna contra para intentar empatar, pero no se dio. El esfuerzo de los chicos fue enorme, compitiendo de menos a más ante un rival muy duro y fuera de casa”, destacaron desde el banquillo.
La derrota deja sensaciones positivas pese al resultado. “Estamos creciendo y mejorando respecto al partido pasado. Este es el camino, hay que seguir apretando hasta que volvamos a puntuar”, concluyeron. El Taburiente ya piensa en la próxima jornada en casa, donde buscará transformar ese crecimiento en puntos.