La petición pública de Unidos Por Gran Canaria, con Lucas Bravo de Laguna a la cabeza, comienza a tomar forma. El grupo de Gobierno del ente insular ve con buenos ojos que Gran Canaria sea sede del Mundial 2030 en caso de que prospere la candidatura ibérica (España y Portugal).
El principal hándicap es el inacabado estadio de Gran Canaria, ya que la FIFA, exige como mínimo capacidad para 40.000 espectadores, lejos de los 32.000 asientos que dispone el recinto de Siete Palmas.
¿Pero sería posible ampliar su capacidad? La respuesta es clara, sí. Lo ha reconocido el propio consejero de Deportes, Francisco Castellano: "Es posible y hay potencial para aumentar las plazas del reglamento, pero todo eso requiere de proyectos y obras. Si nos ponemos a ello, estoy seguro de que se puede materializar, pero repito, no tengo ninguna propuesta ni planteamiento para que estudiemos la posibilidad. Así a bote pronto, evidentemente, ser sede de un Campeonato del Mundo de fútbol, nos encantaría. A todo el mundo, a cualquier ciudad, le gustaría ser sede de un Mundial", señaló el consejero a La Provincia.